"Era una casita de
piedra gris con mucho musgo debido a la humedad de aquel bosque. Había un
pequeño cercado con un par de cerdos y varios árboles que estaba claro que habían
sido plantados a propósito pero la joven Martha no sabía reconocer de que clase
eran.
Como estaba hambrienta por
haberse perdido durante horas fue a la puerta de madera y golpeo tres veces."
-¿Por qué tres veces?
-Si vas a interrumpir el
cuento me voy a la cama.
-No, no quédate, no diré
nada más.
La anciana miró a su
nieta quien se había tapado bien y cerrado los ojos. Cada noche era lo mismo.
La escusa de aquella vez era un monstruo debajo la cama, pero ella había
asegurado que no había nada, luego la pequeña le había suplicado por el cuento.
"La puerta se abrió
sola, pero eso no sorprendió a la pequeña, ella sabía que ahí vivía una bruja y
por lo tanto era normal que la puerta estuviera hechizada. Martha no tenía miedo, sabía exactamente que
debía hacer, tan solo necesitaba encontrar el amuleto donde la bruja había
atrapado el espíritu del bosque.
Pasó toda la tarde buscándolo,
y cuando estaba a punto de desistir, llegó la bruja.
Era bastante bajita pero
su sombrero puntiagudo le hacía ganar altura. Llevaba un vestido gris con
adornos blancos y en su cuello se encontraba el colgante que la niña había
estado buscando.
Martha se encontraba
escondida en el armario, pero no fue una gran idea, la bruja guardaba ahí un
montón de cosas y sabía que tarde o temprano la encontraría. Con lo que no
contaba Martha era con sus amigos, que al no encontrarla para jugar habían ido
a buscarla.
Cuando ellos llegaron a
casa de la bruja, ésta ya había descubierto a Martha y la tenía bien atada a
una silla. Por ello sus amigos entraron en la casa con gritos y levantando
palos como si fueran espadas y ellos los caballeros al rescate de una princesa.
Aunque la bruja era
poderosa no podía hechizarlos a todos de golpe, transformó uno en rana, a otro
en rata pero no tuvo tiempo de transformar al tercero, quien le dio un buen
golpe en la cabeza.
Desató a su amiga y
mientras él cogía a sus dos amigos transformados ella cogió el colgante y lo
rompió.
No sucedió nada, lo cual
fue una gran decepción, pero se fueron a casa pensando en cómo explicar a los
padres que dos de esos chicos ahora eran pequeños animales.
Antes de llegar al pueblo
un gran ciervo blanco apareció delante de los chicos, y el sapo y la rata volvieron
a ser niños. Era el espíritu del bosque. Les dijo que había encerrado a la
bruja en una bola de cristal, y que a partir de ese momento, él protegería el
bosque, aunque esperaba contar con la ayuda de esos nobles corazones.
Y así fue como esos
cuatro niños empezaron con la tradición de los druidas del bosque."
La anciana vio que la
niña ya estaba dormida. Le beso en la frente y se fue de la habitación pensando
en los temores de su nieta.
Unos ojos temblorosos
siguieron los pasos de la mujer, hasta que salió de la habitación. Tenía miedo,
le había dicho a su padre varias veces que sabía que habían monstruos en su
habitación, y su único pensamiento era en que confiaba estar a salvo y que
aquella criatura que estuviera encima de la cama no quisiera mirar debajo de
ella.
para dormir uh para NO dormir je je je
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